John Coltrane - Olé Coltrane (Atlantic, 1961)

La verdad es que uno no sabe como comenzar un comentario sobre John Coltrane si caer en los mismos clichés de siempre. Aun a riesgo de mostrarme poco original en relación a anteriores escritos, míos o de otros, diré que Trane es, quizá, el saxofonista más importante e influyente de toda la historia de la música afroamericana. Sin crear ningún estilo en particular, perfeccionó todos, desde sus comienzos en el R&B, al free jazz, pasando por el hard bop y el jazz modal. Además, y por si fuera poco, su demostrado interés por las músicas del mundo, con Asia y África a la cabeza, le permitió erigirse en uno de los grandes investigadores, experimentadores y curiosos del mundillo del jazz. No sabemos lo que pasaría por su mente, pero Coltrane no podía estarse quieto y siempre parecía querer marchar un paso por delante del resto al frente de las vanguardias jazzísticas. Una vez finalizada la década de los cincuenta, el hard bop que practicaba el saxofonista ya no era un hard bop al uso. La utilización de complejos ritmos y melodías de contrabajo y la crudeza y y el peso de sus instrumentos (tenor y soprano) ya era un hecho (ahí está su "Giant Steps" para contrastarlo). Asimismo la primaria asunción del jazz libre que en Coltrane comenzaba a tener su efecto se ponía de manifiesto, cada vez más, en su música. En su etapa en Atlantic, nuestro protagonista grabó grandes y diversos discos siendo el citado "Giant Steps" y "My Favorite Things" los más destacados. Sin embargo, su último trabajo para el famoso sello antes de fichar por Impulse! fue un álbum, "Olé", de marcado carácter español, aunque sólo fuera por el primer corte, el homónimo "Olé". Publicado en 1961, el disco traía en sus créditos la banda habitual del saxofonista, pero también alguna sorpresa, como la suma de un segundo contrabajo. De esta forma, el poderoso combo formaba en primera línea con el propio Coltrane (saxos tenor y soprano), Freddie Hubbard (trompeta) y Eric Dolphy (flauta y saxo alto) y en segunda con McCoy Tyner (piano), Reggie Workman y Art Davis (contrabajos) y Elvin Jones (batería). Una magnífica banda cuya música se torna completamente insuperable hasta el punto de ser considerada casi divina. Compuesto "sólo" por tres temas (cuatro en su reedición en CD), "Olé" abre con la pieza del mismo nombre, 18 minutos de puro éxtasis sonoro con raíz en melodías de clara inspiración española. La música que encierra este primer corte es indescriptible dada su gran emotividad y un virtuosismo visceral fuera de lo común. Cada músico pone en sus solos el alma y eso se nota. Así, este primer "Olé" se abre con el estribillo del saxo de Coltrane, le siguen los solos imposibles de Dolphy y Hubbard, de pronto McCoy Tyner, cuyo piano aquí es espeluznante, se entromete y desarrolla un solo que pone los sentimientos a flor de piel para que luego entren los contrabajos de Davis y Workman a dialogar entre sí en un tono tenebroso y apocalíptico en pizzicato y con arco pero son sorprendidos de nuevo por el saxo de John Coltrane que con su habitual despliegue de medios termina una pieza que queda para los anales de la historia. ¿Y después de semejante demostración de fuerza qué queda? dos temas de una belleza sobrehumana como "Dahomey Dance" compuesta por el propio Coltrane y esa preciosidad llamada "Aisha" escrita a medias por el saxofonista y McCoy Tyner en un homenaje a la hija de este último, una balada que te golpea en lo más profundo del yo. Ni que decir tiene que Dolphy con el alto y Hubbard con su trompeta siguen haciendo de las suyas en todo el resto del metraje del disco. ¡Vaya!, mirando hacia arriba creo que me ha salido un comentario bastante largo. Vayan por delante mis disculpas, pero estoy seguro de que si termináis de leérlo, os iréis a conseguir lo antes posible semejante obra de arte, a veces bella y optimista, a veces tenebrosa, apocalíptica y lúgubre. Encerrada en los surcos de este elepé podréis encontrar una música muy difícil de superar, no sólo a nivel teórico reflejo de las ideas que surcaban la mente de Trane en ese momento, sino también a nivel de vísceras. Un soplo de libertad para disfrutar de la música de una de las bandas indispensables de nuestro sonido.

blog comments powered by Disqus