BSH elige los mejores del 2008

El equipo de BSH hemos querido hacer una selección de los mejores discos que nos ha dado el 2008 al que despedimos hace ya casi un mes. Si somos sinceros, mucho no nos ha costado. Teníamos claro cuales eran nuestras preferencias. Es por eso que este no es un ranking de popularidad, no hay ganadores ni géneros que queden por encima del resto. Con cualquiera de los 22 álbumes que encontraréis en esta lista disfrutaréis tanto como lo hemos hecho nosotros. ¡Arrancamos!

Al Green – Lay It Down: Es desalentador, para la música negra contemporánea, pensar que el mejor disco de soul del año haya sido el de una “vieja” gloria, pero es que Al Green ha creado con este “Lay It Down” su mejor trabajo desde los añorados setenta. Un disco con sonido clásico pero que sabe beber de todo lo bueno existente en la actualidad. Cómo nos alegra tenerlo de vuelta, Reverendo Green.


88-Keys – The Death Of Adam: 88 teclas le bastan a Charles Misodi para cerrar uno de los indispensables del año. Con el apoyo de Kanye west, el rapero y productor diseña un álbum conceptual en torno a la muerte de un personaje ficticio de nombre Adam. Para que luego digan que está todo inventado…




Siji – Adésiji: Tras un brillante debut con God-Given, Siji vuelve con más fuerza que nunca brindándonos un trabajo a medio camino entre el soul, el jazz y el afrobeat, apegadísimo a sus raíces africanas y con unos arreglos de auténtico infarto. El ahora estadounidense se ha lucido ¡Multiculturalismo al poder!



Alice Russell – Pot Of Gold: En el año del soul revival es difícil destacar por encima de tantos discos cortados por el mismo patrón, pero el último álbum de esta señorita británica tiene tanta fuerza tanto a nivel vocal como instrumental que no podíamos obviarlo en nuestra clasificación. Un trabajo de soul, R&B y funk como los de antaño con una voz que deja a la altura del betún a las jóvenes abanderadas del arenbí contemporáneo.


Amos Lee – Last Days At The Lodge: Este joven representante de la prestigiosa Blue Note ha sido, quizá, la sorpresa de la temporada. Composiciones brillantes, instrumentación realmente lograda y una voz carismática como pocas mitad soul, mitad americana es lo que nos ofrece el producto made in Amos Lee. “Listen” y “Won’t Let Me Go” dan fe de que estamos ante un elepé más que interesante.


Amp Fiddler – Rare & Unreleased: con Amp Fiddler hemos tenido un ardiente debate (puñetazos incluídos) a la hora de elegir cual de sus dos discos de este año entraban en lista, si este o en el que comparte protagonismo con Sly & Robbie. Finalmente nos hemos decidido por el de rarezas. Toda una pieza de coleccionista que vale su peso en oro.



Ayo – Gravity At Last: grabado en analógico y totalmente en directo, lo nuevo de la alemana es un rosario de poemas con un acompañamiento instrumental de lujo. Exitoso dentro y fuera de las fronteras europeas, Gravity At Last nos confirma lo que ya intuíamos, tenemos Ayo para rato.




Bar Kokhba Sextet - Lucifer: El segundo disco de la formación ideada por John Zorn ha supuesto el decimoprimer “Book Of Angels” del compositor, un trabajo de género inclasificable resultado de la mezcla entre diversas músicas del mundo (judía y afrocubana las más incipientes) y jazz. Marc Ribot, Cyro Baptista, Joey Baron, Mark Feldman, Eric Friedlander y Greg Cohen forman, posiblemente, LA banda del pasado 2008.


BB King – One Kind Favor: Otra celebrada vuelta al ring ha sido la de BB King y lo ha hecho a lo grande versionando canciones del blues de toda la vida. A sus 83 años y con su inseparable Lucille colgada al hombro, King sigue en forma y lo demostró el pasado verano firmando un gran disco. Lo dijimos en la reseña, pero da igual, lo volvemos a decir: ¡Larga vida al rey!



Dave Holland – Pass It On: El retorno del contrabajista más importante de los últimos cuarenta años no ha dejado indiferente a nadie. Todos lo dan como uno de los mejores trabajos de 2008 y en BSH no queremos llevarles la contraria. Del post bop, al free, pasando por África y Brasil, “Pass It On” es una maravilla más en la discografía de este músico imprescindible.



Erykah Badu - New Amerykah, Pt. 1: 4th World War: Ella es distinta y lo demuestra con cada cosa que ofrece. La reina del nuevo soul creó una vez más otro imprescindible que añadir a las discográficas particulares de cada cual con este “New Amerykah…”. Oscuro, sucio, extraño, psicodélico y ecléctico, el último trabajo de la Badu sienta las bases del soul del nuevo milenio.


Illa J – Yancey Boys: el hermano pequeño de J Dilla se presentaba en sociedad este año arropado por instrumentales del famoso productor y dejando bien claro que su talento como compositor, cantante y rapero le viene de casta. Los hermanos Yancey dan la nota, y a nosotros nos encanta.




James Carter – Present Tense: Uno de los representantes hoy día del neoclasicismo iniciado en los setenta nos presentó en la primavera pasada un conjunto de canciones enraizadas en el concepto de la Great Black Music. Un poderoso “todo” que finalmente se ha alzado como uno de los mejores trabajos del pasado ejercicio. ¡Qué bueno eres, Carter!



Kenny Lattimore – Timeless: puede parecer curioso que un álbum de versiones aparezca entre los mejores del año pero Kenny se lo ha ganado a pulso. Clásicos de Stevie, Al Green e incluso los Beatles reinterpretados en clave de Lattimore con una maestría vocal asombrosa. Su mejor elepé hasta la fecha.




Lizz Wright – The Orchard: el regreso por todo lo alto de una de las damas del soul/jazz contemporáneo. Lizz Wright ya tiene un hueco en la historia y en nuestros corazones. Y con The Orchard no ha hecho sino ganarnos un poquito más. Pop, blues, jazz, soul… Lizz exhibe su voz sureña para cerrar el año con nota.



Nicolay & Kay – Time Line: el productor holandés Nicolay (también oímos hablar de él este año por lo nuevo de The Foreign Exchange) forma equipo con el rapero Kay para crear un álbum inteligente, arriesgado y con ciertos matices experimentales. Agudicen bien los oídos porque esto es algo grande.




Q-Tip – The Renaissance: por mucho que Q se empeñe en pintar su regreso como un renacimiento, para nosotros su segundo álbum es simplemente la demostración de su grandeza. Una masterclass de hip-hop con tintes souleros con la que aún se nos cae la baba…




Raphael Saadiq – The Way I See It: él no podía faltar. Gracias a su último trabajo se cuela con soltura en el podio de los grandes soulmen de la historia. Un disco soberbio al más puro estilo clásico en el que Saadiq brilla como músico, como productor y como cantante. We love you!




Roy Hargrove - Earfood: Un viejo conocido asociado al neo-soul gracias a sus RH Factor tocando jazz a tutiplén. Así es como debería definirse este “Earfood”. Y es que lo que tocan los músicos aquí reunidos es indescriptible. Atención al saxofonista Justin Robinson y al pianista Gerald Clayton que ayudan decisivamente a crear el post-bop más destacado de 2008.



The Souljazz Orchestra – Manifesto: Y no podía faltar en nuestra lista algo de groove de la mejor calidad. Afrobeat, funk, soul, ritmos afrocubanos y jazz se dan la mano en la última propuesta de la banda canadiense con la que no podrás dejar de moverte. Seguro que Fela Kuti estaría muy orgulloso de ellos.



William Parker – Petit Oiseau: Otro contrabajista entre los mejores del año y es que cualquier disco que tenga en la rítmica a Parker y a Hamid Drake ya es, como mínimo, aspirante al título. Formando en cuarteto, William Parker nos obsequió en octubre con esta piedra preciosa capaz de ensalzar y definir ella sola la música jazz del siglo XXI.



Van Hunt – Popular: No podíamos dejar pasar la ocasión de honrar a uno de los grandes creadores del circuito independiente internacional. Una verdadera lástima lo que ha ocurrido con la última obra de Van Hunt. Así que por su grandilocuencia musical, aunque acumulando polvo en el cajón de algún directivo, Popular es para nosotros uno de los mejores de 2008.




"Selección y comentarios por Rodrigo López, Jose Rodríguez y Jesús Román"

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