Las niñas - Ojú y Savia Negra

¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo? Así rezaba el título del largometraje español de Manuel Gómez Pereira. Trasladar esa pregunta a la formación andaluza Las niñas es tarea sencilla, ¿Por qué lo llaman r&b andaluz cuando quieren decir jazz-fusión? Y es que así se definen este trio deslenguado y explicitamente sexual como pocos, r&b llevado al terreno del flamenco; nada más lejos de la realidad. Cuando en 2003 "Ojú" llenaba de crítica mordaz las principales emisoras de radio del país, la opinión pública se volcaba ante tal fenómeno musical. En una época de tensión social para España, Las niñas se atrevieron a contradecir la política imperialista estadounidense, que por entonces veía en nuestro país un importante filón, y la situación vivida en Argentina con "El corralito", lo que basto al principal medio televisivo público para censurar no solo el ya exitoso "Ojú", sino las apariciones de la banda en cualquier programa de la cadena. De ahí al estrellato. En los meses siguientes, Las niñas vieron crecer la expectación hacia su álbum debut y las ventas se dispararon. Mientras tanto ellas, a lo suyo, que es cantar, y proclamar a los cuatro vientos su origen humilde, "Niñas de barrio somos, ¿Como?, sí, que somos de barrio...".

La historia de la banda se remonta a la época en que Vicky G. Luna y Aurora Power trabajaban como coristas de la formación underground sevillana O'Funkillo. Ambas se unieron, poco después, a la cantante Alba Molina, para dar forma al proyecto Las niñas, con la producción del exmarido de esta última, el guitarrista Charly Cepeda y el compañero sentimental de Aurora, Andreas Lutz. Así nacería "Ojú", un compendio de melodías jazz, ritmos funk muy suaves, bases hip-hop, o percusión flamenca.

"Ojú" es un trabajo repleto de reivindicaciones femeninas, alejadas de los tópicos feministas, que exige el posicionamiento social igualitario para la mujer en la sociedad desde el trabajo duro y la reflexión. Todo ello unido a un juego de voces de muy distintos matices; mientras que Vicky procedía del ámbito acid-jazz y soul, su compañera Aurora del hip-hop y jazz y Alba del flamenco. Las niñas se convierten así en una de las formaciones punteras (en lo que a ventas se refiere) de la fusión española. De este trabajo destacan canciones como la irreverente "Ojú", "El mundo a mis pies", por la fusión de la samba y el hip-hop, "Quiereme a mi na' ma" con arreglos jazzísticos o "Menos ropa", cercano al funk. Ni mucho menos un álbum redondo, pero sí muy comprometido con la instrumentación. Una nueva era había llegado.

Tres años después Las niñas regresan con energías renovadas y un nuevo motivo de crítica, con "Savia negra" (como denominan al petróleo) hacen referencia explícita a la problemática del medio ambiente, en lo que supone la presentación de su nuevo trabajo de estudio. Inexplicablemente, la opinión pública no recibe este trabajo con los honores que merece y "Savia negra" pasa bastante desapercibido por la lista de ventas española a pesar de la intensa promoción en que el trío se embarca durante semanas.

"Savia negra" incide de manera sistemática en la instrumentación, conformando un sonido más ecléctico y variopinto, basado sobre todo, en el ámbito jazz-fusión, ahora supeditado al flamenco, la bossa, el soul, el r&b o el reggae, partiendo de un concepto muy latino del que tiene buena culpa el "duende" andaluz de las tres componentes. Andreas Lutz y Charlie Cepeda vuelven a derrochar talento en composiciones como "Si tu ya no me quieres" (segundo y último sencillo extraido de este album), "Dejame volar", el orgasmo rockero, orgánico y sexual de "Superstar", "Llueve" o "Cada vez", ambas a un nivel instrumental asombroso. Claro está, dando ese toque pícaro y canalla que siempre les acompaña, y que observaremos claramente en la sevillana corralera "La liebre", con invitados de excepción, Los Delinqüentes. Un álbum brillante de principio a fin que demuestra que, a pesar de su inicio mediático, Las niñas tienen arte a espuertas y están a la cabeza nacional en lo que artistas de calidad se refiere.

Actualmente se encuentran en un periodo de descanso de su trabajo como banda, para dedicarse a sus menesteres individuales y poder digerir los cuatro intensos años que han vivido. Vicky G. Luna y Alba Molina acaban de cerrar una gira de conciertos, cuya pretensión era la de dar a conocer su trabajo de fusión del jazz con el flamenco. Parece, y así lo espero, que tenemos "Niñas" para rato...

blog comments powered by Disqus